viernes, 30 de enero de 2026

LA CANDELARIA Y SAN BLAS

 

 


 

           Dentro del calendario festivo local existen celebraciones que, aunque puedan considerarse de menor relevancia en comparación con las grandes solemnidades patronales, conservan un profundo arraigo en la memoria colectiva y en las costumbres de Castalla. Son fiestas más íntimas, transmitidas de generación en generación, que mantienen vivo el pulso de la tradición y que, año tras año, siguen marcando el ritmo de la vida del pueblo. Como no podía ser de otra manera, también en estas jornadas las campanas desempeñan un papel esencial, anunciando y acompañando cada acto litúrgico con su lenguaje sonoro característico.

          No obstante, el volteo y la participación de las campanas se ajustan, lógicamente, a la importancia de cada celebración. Por ello, en estas fechas intervienen principalmente las dos campanas pequeñas, tanto las de la parroquia como las del convento, cuyo timbre más ligero y cercano parece adecuarse al carácter familiar de estas festividades. Ambas voltean en el segundo toque de las misas, llenando el aire con un sonar alegre pero contenido, que convoca a los fieles y recuerda que, aunque sencillas, estas fiestas forman parte del alma del calendario religioso local, tal como detallaré al final del artículo.

 

 

 

        Las celebraciones a las que me refiero son, en primer lugar, el día 2 de febrero, conocido popularmente como el “Día de la Candelaria”, festividad vinculada a la luz, a la purificación y a antiguas tradiciones de bendición de candelas; y, seguidamente, el 3 de febrero, día de San Blas. Esta última cuenta con una devoción especialmente arraigada en Castalla, hasta el punto de gozar de mayor tradición y participación popular, pues desde el año 1697 San Blas fue nombrado patrón menor de la localidad. Desde entonces, su figura ha quedado estrechamente ligada a la historia y a la religiosidad del pueblo, convirtiendo su festividad en una cita esperada y entrañable dentro del ciclo anual de celebraciones con la tradicional bendición de rollos y alimentos.

 

 


La Presentación del Señor, Nuestra Señora de la Purificación o Nuestra Señora de la Candelaria.


        «Cumpliendo lo que mandaba la ley mosaica, a los cuarenta días de su nacimiento, Jesús fue presentado en el templo, mientras su madre realizaba la ceremonia de su purificación».

       Este pasaje evangélico es el origen de la fiesta de la Candelaria, una celebración que ya se conmemoraba en Jerusalén en el siglo IV, lo que demuestra su gran antigüedad dentro del calendario cristiano. Se trata de una festividad profundamente simbólica, centrada en la luz, la pureza y la presentación de Cristo como salvación de todos los pueblos.







       Cada 2 de febrero la Iglesia recuerda esta presentación del Niño Jesús en el templo. En muchos lugares es costumbre llevar alguna imagen del Niño a la iglesia o parroquia para ser presentada y bendecida, evocando así la ofrenda que realizaron María y José. Igualmente, se rememoran las palabras del anciano Simeón, que reconoció en el Niño la «luz para alumbrar a las naciones».

       De ahí nace la tradición de llevar candelas o cirios para su bendición. Estas luces simbolizan a Cristo como luz del mundo, capaz de disipar la oscuridad. Por eso la fiesta es conocida popularmente como la «Fiesta de las Candelas» o el «Día de la Candelaria». En Castalla, como en otros pueblos, es costumbre que la parroquia reparta pequeñas candelas bendecidas entre los asistentes a la Eucaristía, para que después se conserven en los hogares como signo de protección y fe.

















                                 Blas de Sebaste 

        Venerado como San Blas, fue médico y obispo de Sebaste, en la antigua Armenia Menor (actual Sivas, Turquía). Según la tradición, tras una vida dedicada a su ministerio episcopal, se retiró a vivir como ermitaño en una cueva del monte Argeus, donde oraba y atendía a los enfermos. Aquel lugar se convirtió simbólicamente en su sede episcopal.

         San Blas era conocido por sus dones de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. El milagro más popular cuenta que salvó la vida de un niño que se ahogaba al quedársele atravesada una espina de pescado en la garganta. Este hecho dio origen a la tradición de bendecir las gargantas el día de su fiesta, pidiendo protección contra enfermedades y afecciones de la garganta.






        Tal como he comentado en la introducción, esta devoción está documentada en Castalla desde muy antiguo. Según consta en un documento conservado en el archivo municipal, fechado el 15 de septiembre de 1697, fueron nombrados oficialmente patronos menores de la entonces villa de Castalla San Blas, San Abdón y Senén y Santa Bárbara. Este nombramiento confirma la importancia que ya tenía el santo entre los vecinos.





        Muchas devociones populares estaban vinculadas a la actividad económica de cada localidad. En este sentido, cabe destacar que San Blas, además de protector de las gargantas, es también patrón de los cardadores de paños. No es un detalle menor, pues hay constancia de que por aquellas fechas existía en Castalla una fábrica dedicada a esta actividad textil, lo que reforzaría aún más la devoción local.




       Además de las fiestas litúrgicas generales, antiguamente existían numerosas fiestas locales. En la actualidad solo se conservan dos, pero en otros tiempos el calendario festivo era mucho más amplio. De hecho, a mediados del siglo XVIII el día de San Blas era considerado oficialmente fiesta local.

       Como correspondía a un patrón, San Blas contaba también con su capilla y altar en el templo parroquial. La capilla situada frente a la de Santo Tomás, en el último tramo del lado izquierdo junto al baldaquino del altar mayor, estaba dedicada al santo. Lamentablemente, tras la destrucción de 1936, esta capilla perdió su imagen y su dedicación.






        Desde la construcción de la iglesia parroquial en 1570, aquella capilla había estado dedicada a la Virgen del Santo Sepulcro, pasando más tarde a dedicarse a San Blas tras su nombramiento como patrón menor. Su retablo fue costeado en 1716 por el rector D. Raimundo Morant, natural de Ibi, y construido por el artista D. Tomás Artigues. Posteriormente, en 1792, el rector D. José Ruiz, natural de Quart de Poblet, lo mandó dorar y decorar, embelleciéndolo aún más.


 
 
         En la actualidad la tradición se mantiene viva. Cada 3 de febrero los fieles continúan llevando a la iglesia los tradicionales rollos de San Blas y otros alimentos para ser bendecidos, en un gesto sencillo pero cargado de significado, pidiendo salud y protección para sus familias. Así, entre el sonido de las campanas, el aroma del pan recién hecho y la fe compartida, Castalla renueva cada año una de sus devociones más antiguas y queridas.


Día 2 de Febrero “La Candelaria”

08.00 h. toque del alba parroquia.
 
 
13.01 h. toque de Ángelus parroquia, convento y ermita.
 
 
19.00 h. primer toque a Missa.
19.15 h. segundo toque y volteo campanas pequeñas
19.30 h. tercer toque.

20.00 h. toque de Ave María  parroquia, convento y ermita.




Día 3 de febrero “San Blas”


08.00 h. toque del alba parroquia.
 
13.01 h. toque de Ángelus parroquia, convento y ermita.



17.30 h. 1º Toque a Misa Parroquia
17.45 h. 2º Toque a Misa. Volteo campanas pequeñas.

18.01 h. 3º Toque a Misa.

 


19.01 h. 1º Toque a Misa  Convento.
19.15 h. 2º Toque a Misa. Volteo campanas pequeñas.

19.31 h. 3º Toque a Misa.

20.00 h. toque de Ave María  parroquia, convento y ermita. 

 

sábado, 3 de enero de 2026

Día de Reyes "Epifania del Señor"

 



 

         El Día de Reyes o Epifanía del Señor es una celebración cristiana que conmemora la adoración del niño Jesús por parte de los Tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Este evento tiene una profunda significación religiosa, histórica y cultural en muchos países del mundo.

 

 


 

 

Historia de la Epifanía

  1. Origen Bíblico:

    • Según el Evangelio de Mateo (2:1-12), los Reyes Magos, guiados por una estrella, llegaron desde el Oriente hasta Belén para rendir homenaje a Jesús. Llevaban consigo tres regalos simbólicos:
      • Oro: Representa la realeza de Jesús como Rey de los judíos.
      • Incienso: Simboliza su divinidad y su rol como Hijo de Dios.
      • Mirra: Un aceite usado en embalsamamientos, que prefigura su sufrimiento y muerte.
  2. Significado de "Epifanía":

    • La palabra proviene del griego "epipháneia", que significa "manifestación" o "aparición". En este contexto, se refiere a la manifestación de Jesús como el Mesías no solo para los judíos, sino también para los gentiles, representados por los Magos.
  3. Evolución histórica:

    • La celebración de la Epifanía se remonta al siglo IV, siendo una de las festividades cristianas más antiguas, incluso anterior a la Navidad.
    • Originalmente se celebraba junto con el nacimiento de Jesús, pero más tarde ambas festividades se separaron.

     

     


     

Significado Religioso

  • Representa el reconocimiento de Jesús como el Salvador universal.
  • Los tres regalos simbolizan aspectos clave de su identidad: Rey, Dios y Redentor.
  • Es un llamado a los creyentes a buscar a Jesús, como los Magos lo hicieron, y a ofrecerle lo mejor de sí mismos.

 

 


 

 


 

Celebraciones y Tradiciones

   1.  Celebraciones litúrgicas:

       En la iglesia, lo celebramos con Misas solemnes, enfatizando la universalidad del mensaje cristiano.

   2. Roscón de Reyes:

       Una tradición popular en países como México, España y otras de habla hispana. Se trata de un pan dulce en forma de corona, decorado con frutas confitadas que representan las joyas de la corona.
En su interior suele esconderse una figura del Niño Jesús. Quién lo encuentra tiene la responsabilidad de organizar la fiesta del Día de Candelaria el 2 de febrero.

   3. Cabalgata de Reyes:

       En España y otros países, el 5 de enero se realizan desfiles donde Reyes Magos recorren las calles para repartir dulces y juguetes, especialmente para los niños. La más antigua de las registradas en España es la de nuestra vecina localidad de Alcoy, en la cual, la asociación de campaneros se desahoga con un magnífico volteo de campanas durante la adoración de los Magos al Niño Jesus. Muy significativa es también la que se realiza en nuestra localidad, Castalla, gracias a la asociación amigos de Reyes Magos, pudiendo definir como majestuosa la cabalgata que se realiza.
 

    4. Intercambio de regalos:

 
       Esta tradición recuerda los regalos que Reyes Magos ofrecieron a Jesús.

 

 


  1.  

Importancia Cultural

  • El Día de Reyes es un momento de unión familiar y comunitaria.
  • Para los niños, es una fecha mágica, ya que en muchos países es el día en que reciben regalos.
  • En algunos países, la Epifanía marca el final de la temporada navideña. Aunque técnicamente las fiestas de Navidad concluyen el domingo posterior a la celebración de la Epifanía, cuando la Iglesia conmemora el Bautismo del Señor. También los hay quienes desean prolongarlas más; estos se aferran al refrán que dice: "Hasta San Antón, fiestas son", en referencia a la festividad de San Antonio Abad, que se celebra el 17 de enero.

 

      En resumen, el Día de Reyes y la Epifanía son celebraciones cargadas de simbolismo que invitan a reflexionar sobre el mensaje de amor y esperanza que trae la figura de Jesús para toda la humanidad.











  Y como toda festividad las campanas lo tienen que anunciar, siendo los toques propios de este día los siguientes:








 DIA 5 DE ENERO, VISPERA


 
13:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque de ángelus.

13:02 h.   "   "   "     : Volteo menor. (4campanas)


17:31 h. Convento: 1 Toque a misa.
17.45 h.        "       : 2 º Toque a misa.
17:46 h.        "       : Volteo general.
18:01 h.        "       : 3 º Toque a misa.

20:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque de ángelus.
20:02 h.    "     "       "               : Volteo menor.
 
 (Este volteo de campanas suele coincidir en el momento de la adoración  de SS MM ante el niño Jesús, aunque algunas veces varia un poco en función a la temperatura de esa noche y por supuesto a la prisa que los Reyes tengan)







DIA 6 DE ENERO: EPIFANIA DEL SEÑOR




09.01 h. Parroquia, Convento y Ermita: Toque de alba.

09.02 h.   "   "  "    : Volteo menor.





10:01 h. Parroquia: 1 Toque a misa.
10.15 h.    "            2 º Toque a misa.
10:16 h.    "          Volteo mediana y segunda.
10:31 h.    "            3 º Toque a misa. 


11:31 h. Parroquia: 1 Toque a misa.
11.45 h.    "             2 Toque a misa.
11:46 h.    "           Volteo mediana y segunda.
12:01 h.    "             3 Toque a misa.

13:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque de ángelus.
13:02 h. " " " : Volteo menor.

20:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque del Ave María