lunes, 9 de febrero de 2026

LAS CUARENTA HORAS EUCARISTICAS 2026

 



      Los tres días que anteceden al Miércoles de Ceniza, coincidiendo con las jornadas tradicionalmente conocidas como “carnaval”, se celebra en Castalla una de las manifestaciones religiosas más antiguas y sentidas de la localidad: el triduo de las Cuarenta Horas en honor a Jesús Sacramentado. Durante estos tres días, el Santísimo Sacramento permanece solemnemente expuesto en el altar mayor de la parroquia, invitando a los fieles a acercarse al templo para acompañar al Señor en la oración, el recogimiento y la adoración silenciosa. La iglesia se convierte así en un espacio de calma y espiritualidad, donde, a lo largo de las horas, vecinos de todas las edades se turnan para velar y orar ante la presencia Eucarística.







         Según relatan las personas mayores del pueblo, esta celebración ha estado siempre profundamente arraigada en la vida religiosa y social de Castalla. Durante décadas, llegó a adquirir una relevancia comparable casi a la de las fiestas mayores de Moros y Cristianos, constituyendo uno de los acontecimientos más esperados del calendario local. No solo suponía un acto de devoción, sino también un momento de encuentro comunitario, en el que las familias acudían juntas al templo y participaban activamente en los diferentes actos litúrgicos. Para muchos castallenses, las Cuarenta Horas formaban y forman parte inseparable de su memoria y de su identidad colectiva.






 El origen de la fiesta, según información aportada por el actual párroco D. Eugenio Amorós, es la siguiente:



 La práctica de las Cuarenta Horas ha tenido ciertamente su origen en la praxis litúrgica para conservar en una especie de sepulcro, en el triduo de la Semana Santa, las especies eucarísticas, convocando a los fieles a adorarlas cómo hubieron hecho las almas piadosas que hubieron podido velar el sepulcro de Cristo durante las 40 horas transcurridas del medio día del Viernes Santo a la aurora de la resurrección. Con justicia se le daba a esta praxis, ya en el siglo X111, el nombre de “Quadraginta hororum oratio”. La idea de repetirla fuera de la Semana Santa, con la intención de una especial propiciación y expiación, tuvo su primera manifestación, según parece, en Milàn durante el año 1527 por obra de la compañía del Santo Sepulcro, con ocasión de las solemnidades de Pentecostes, de la Asunción y de Navidad, según las sugerencias del sacerdote Antonio Bellotto (1528). Las prédicas del padre Tommaso di Nieto en 1529 le dieron un especial impulso, de forma que se la practico simultáneamente en otras iglesias además de la mencionada escuela.

Pero sin embargo, solo en mayo de 1537 ocurrió la adoración incesante, uniéndose a su debido turno las diversas iglesias de Milán a la práctica de las Cuarenta Horas; la sugerencia en lo referente a esto parece haber sido atribuida en Sant Antonio Zacaria, fundador de los Barnabitas.

El capuchino, Giuseppe Plantanida Ferno di Gallarate, (1556) la propagó con sus prédicas fuera de Milàn y le dio, incluso por escrito, el primer método. El Papa Pau 111, en un breve del 8 de agosto de 1537 la enriqueció con las primeras indulgencias, y el Papa Clemente V111 la aprobó y la prescribió formalmente como ejercicio de expiación y de propiciación con la constitución Graves te diuturnae” del 25 de noviembre del 1592.

De Milàn la piadosa práctica se propagó rápidamente,especialmente por obra de los Capuchinos y los Jesuitas. En Macerata, por primera vez, fue contrapuesta a las folias carnavalescas en la ya conocida forma de carnaval santificado.





          En nuestra zona, esta tradición se remonta a la intensa labor pastoral de san Juan de Ribera, arzobispo de Valencia entre los años 1568 y 1611. Gran promotor de la reforma espiritual y del fortalecimiento de la fe tras el Concilio de Trento, impulsó con fervor la adoración al Santísimo Sacramento, fomentando el culto Eucarístico como centro de la vida cristiana. Entre las prácticas que promovió con mayor empeño se encontraba precisamente el triduo de las “Cuarenta Horas”, estableciendo su celebración no solo en la ciudad de Valencia, sino también en las comunidades rurales, pueblos y aldeas bajo su jurisdicción, como fue el caso de Castalla. Su celo pastoral lo llevó a insistir en que la Eucaristía debía ser el corazón de la vida parroquial, fuente de gracia y punto de encuentro de toda la comunidad.



 





        Como he comentado, tradicionalmente esta celebración siempre tuvo lugar en los tres días inmediatamente anteriores al Miércoles de Ceniza. Sin embargo, entre los años 1994 y 2008 se decidió trasladarla a viernes, sábado y domingo con el fin de facilitar la participación de los fieles, ya que la mayoría de las empresas finalizaban la jornada laboral el viernes a mediodía, lo que permitía disponer de más tiempo para la oración. Aun así, en épocas pasadas, cuando el triduo se celebraba lunes y martes, estos días eran considerados festivos a nivel laboral, lo que da muestra de la gran importancia que la fiesta tenía entonces en la vida cotidiana del pueblo.



 




       Cabe destacar también el carácter solemne y cuidado de los actos litúrgicos que se desarrollan durante estos días. Cada tarde, antes de la Santa Misa o de la reserva del Santísimo, la coral parroquial entona con especial devoción “Los Trisagios al Santísimo”, junto con otras piezas musicales dedicadas a la Eucaristía. Estos cantos, interpretados con recogimiento y solemnidad, contribuyen a crear un ambiente de profunda espiritualidad y belleza, ayudando a los presentes a elevar su oración. Los trisagios eucarísticos, de antigua tradición cristiana, están estrechamente vinculados con la adoración a Dios en la liturgia y evocan la alabanza celestial, convirtiéndose en una expresión musical de fe y reverencia ante el misterio Eucarístico.

 


 

Origen y Significado del Trisagio

El término "trisagio" proviene del griego tris-agios, que significa "tres veces santo". Se basa en la aclamación bíblica de los ángeles en la visión del profeta Isaías:

"Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria" (Isaías 6:3).

También aparece en el Apocalipsis:

"Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir" (Apocalipsis 4:8).

Desde los primeros siglos del cristianismo, este canto se incorporó en la liturgia oriental y occidental, y su uso se extendió en diversas formas.

El Trisagio en la Liturgia

El Trisagio se canta en diferentes momentos de la liturgia cristiana. Existen tres variantes:

  • 1º Trisagio bizantino: "Ἅγιος ὁ Θεός, Ἅγιος Ἰσχυρός, Ἅγιος Ἀθάνατος, ἐλέησον ἡμᾶς" (Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros). Es común en las Iglesias ortodoxas y católicas orientales.
  • 2º Trisagio Eucarístico latino: En la liturgia romana, el equivalente es el Sanctus o Trisagio Angélico, que se canta antes de la consagración en la Misa.
  • 3º Trisagio Eucarístico popular: En algunas devociones católicas y adoraciones al Santísimo, se reza o canta un trisagio en honor a la Santísima Trinidad.
  • Este último es el cantado por la coral parroquial, dirigida por el gran músico, organista y director Oscar Reche. Las piezas musicales son de tres compositores diferentes, Lorenzo Perosi, Sancho Marraco y Emilio Valdés.

Trisagio y la Eucaristía

En el contexto Eucarístico, el Trisagio refuerza la dimensión celestial de la liturgia y la unión de los fieles con los coros angélicos en la adoración a Dios. Se vincula con la santidad de la Misa y la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Los trisagios Eucarísticos tienen raíces profundas en la tradición bíblica y litúrgica cristiana. Su uso en la liturgia refuerza la reverencia a la santidad de Dios y el misterio de la Eucaristía, siendo un puente entre la adoración celestial y la adoración en la Iglesia en la tierra.

 



      En conjunto, el triduo de las Cuarenta Horas continúa siendo hoy una herencia viva de la historia religiosa de Castalla, una tradición que, generación tras generación, ha sabido conservar su esencia y que sigue invitando a los fieles a detener el ritmo cotidiano para dedicar un tiempo al silencio, la contemplación y el encuentro personal con Jesús Sacramentado.



        Esta es, además, una de las pocas celebraciones del calendario local que se anuncia exclusivamente con las campanas de la iglesia parroquial, pues es en este templo donde tiene lugar la exposición del Santísimo Sacramento y donde se concentran los actos principales del triduo. No intervienen las campanas del convento ni de la ermita, únicamente el sonido grave y solemne de las campanas de la parroquia, que desde lo alto del campanario se expande por las calles del pueblo, convoca a los vecinos a la oración y al recogimiento. Su tañido, sobrio y profundo, se convierte así en una llamada espiritual que recuerda a todos la presencia viva de Jesús Sacramentado en medio de la comunidad parroquial de Castalla, siendo los toques de campanas propios para estos días los siguientes:










Sábado 14 de febrero “Víspera”


Durante el día, toques propios del sábado.

13.02 h y 20.02 h. Volteo menor (4 campanas)








Domingo 15 de febrero "Primer día"   

             Durante el día, toques propios de domingo, exceptuando los de la misa de 12.00 h. que pasa a las 19.00h.

Al 2.º toque para el trisagio, volteo menor. (4 campanas)

A la exposición, sobre las 11.15 h., a mediodía a las 13 h. y reserva del Santísimo, sobre las 20.00 h., volteo general (5 campanas)



 



 

Lunes 16 y martes 17 de febrero "Segundo y tercer día"



Al 2.º toque para el trisagio y Misa, a las 19.15 h., volteo menor. (4 campanas)

A la exposición, a las 9.00 h., mediodía a las 13.00 h., y reserva del Santísimo sobre las 20.00 h., volteo general (5 campanas) 

 




 Miércoles de ceniza 18 de febrero

El siguiente día, miércoles 5 de marzo, se celebrarán, como es costumbre, dos misas con imposición de ceniza. La primera será en el templo parroquial a las 17.30 horas y la segunda en el convento a las 19.30. Los toques de campanas serán con la austeridad que el día requiere, día propiamente penitencial por dar comienzo la cuaresma.

 Se celebra 40 días antes del Domingo de Resurrección, por lo que su fecha varía cada año.

Significado y Tradición

  • Representa un tiempo de reflexión, penitencia y conversión en preparación para la Semana Santa.
  • Durante la misa, los fieles reciben una cruz de ceniza en la frente con la frase:
    "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás" o "Conviértete y cree en el Evangelio".
  • La ceniza proviene de la quema de los ramos bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior.
  • Es un día de ayuno y abstinencia para los católicos, es decir, se recomienda no comer carne y reducir la cantidad de alimentos.

 

 

viernes, 30 de enero de 2026

LA CANDELARIA Y SAN BLAS

 

 


 

           Dentro del calendario festivo local existen celebraciones que, aunque puedan considerarse de menor relevancia en comparación con las grandes solemnidades patronales, conservan un profundo arraigo en la memoria colectiva y en las costumbres de Castalla. Son fiestas más íntimas, transmitidas de generación en generación, que mantienen vivo el pulso de la tradición y que, año tras año, siguen marcando el ritmo de la vida del pueblo. Como no podía ser de otra manera, también en estas jornadas las campanas desempeñan un papel esencial, anunciando y acompañando cada acto litúrgico con su lenguaje sonoro característico.

          No obstante, el volteo y la participación de las campanas se ajustan, lógicamente, a la importancia de cada celebración. Por ello, en estas fechas intervienen principalmente las dos campanas pequeñas, tanto las de la parroquia como las del convento, cuyo timbre más ligero y cercano parece adecuarse al carácter familiar de estas festividades. Ambas voltean en el segundo toque de las misas, llenando el aire con un sonar alegre pero contenido, que convoca a los fieles y recuerda que, aunque sencillas, estas fiestas forman parte del alma del calendario religioso local, tal como detallaré al final del artículo.

 

 

 

        Las celebraciones a las que me refiero son, en primer lugar, el día 2 de febrero, conocido popularmente como el “Día de la Candelaria”, festividad vinculada a la luz, a la purificación y a antiguas tradiciones de bendición de candelas; y, seguidamente, el 3 de febrero, día de San Blas. Esta última cuenta con una devoción especialmente arraigada en Castalla, hasta el punto de gozar de mayor tradición y participación popular, pues desde el año 1697 San Blas fue nombrado patrón menor de la localidad. Desde entonces, su figura ha quedado estrechamente ligada a la historia y a la religiosidad del pueblo, convirtiendo su festividad en una cita esperada y entrañable dentro del ciclo anual de celebraciones con la tradicional bendición de rollos y alimentos.

 

 


La Presentación del Señor, Nuestra Señora de la Purificación o Nuestra Señora de la Candelaria.


        «Cumpliendo lo que mandaba la ley mosaica, a los cuarenta días de su nacimiento, Jesús fue presentado en el templo, mientras su madre realizaba la ceremonia de su purificación».

       Este pasaje evangélico es el origen de la fiesta de la Candelaria, una celebración que ya se conmemoraba en Jerusalén en el siglo IV, lo que demuestra su gran antigüedad dentro del calendario cristiano. Se trata de una festividad profundamente simbólica, centrada en la luz, la pureza y la presentación de Cristo como salvación de todos los pueblos.







       Cada 2 de febrero la Iglesia recuerda esta presentación del Niño Jesús en el templo. En muchos lugares es costumbre llevar alguna imagen del Niño a la iglesia o parroquia para ser presentada y bendecida, evocando así la ofrenda que realizaron María y José. Igualmente, se rememoran las palabras del anciano Simeón, que reconoció en el Niño la «luz para alumbrar a las naciones».

       De ahí nace la tradición de llevar candelas o cirios para su bendición. Estas luces simbolizan a Cristo como luz del mundo, capaz de disipar la oscuridad. Por eso la fiesta es conocida popularmente como la «Fiesta de las Candelas» o el «Día de la Candelaria». En Castalla, como en otros pueblos, es costumbre que la parroquia reparta pequeñas candelas bendecidas entre los asistentes a la Eucaristía, para que después se conserven en los hogares como signo de protección y fe.

















                                 Blas de Sebaste 

        Venerado como San Blas, fue médico y obispo de Sebaste, en la antigua Armenia Menor (actual Sivas, Turquía). Según la tradición, tras una vida dedicada a su ministerio episcopal, se retiró a vivir como ermitaño en una cueva del monte Argeus, donde oraba y atendía a los enfermos. Aquel lugar se convirtió simbólicamente en su sede episcopal.

         San Blas era conocido por sus dones de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. El milagro más popular cuenta que salvó la vida de un niño que se ahogaba al quedársele atravesada una espina de pescado en la garganta. Este hecho dio origen a la tradición de bendecir las gargantas el día de su fiesta, pidiendo protección contra enfermedades y afecciones de la garganta.






        Tal como he comentado en la introducción, esta devoción está documentada en Castalla desde muy antiguo. Según consta en un documento conservado en el archivo municipal, fechado el 15 de septiembre de 1697, fueron nombrados oficialmente patronos menores de la entonces villa de Castalla San Blas, San Abdón y Senén y Santa Bárbara. Este nombramiento confirma la importancia que ya tenía el santo entre los vecinos.





        Muchas devociones populares estaban vinculadas a la actividad económica de cada localidad. En este sentido, cabe destacar que San Blas, además de protector de las gargantas, es también patrón de los cardadores de paños. No es un detalle menor, pues hay constancia de que por aquellas fechas existía en Castalla una fábrica dedicada a esta actividad textil, lo que reforzaría aún más la devoción local.




       Además de las fiestas litúrgicas generales, antiguamente existían numerosas fiestas locales. En la actualidad solo se conservan dos, pero en otros tiempos el calendario festivo era mucho más amplio. De hecho, a mediados del siglo XVIII el día de San Blas era considerado oficialmente fiesta local.

       Como correspondía a un patrón, San Blas contaba también con su capilla y altar en el templo parroquial. La capilla situada frente a la de Santo Tomás, en el último tramo del lado izquierdo junto al baldaquino del altar mayor, estaba dedicada al santo. Lamentablemente, tras la destrucción de 1936, esta capilla perdió su imagen y su dedicación.






        Desde la construcción de la iglesia parroquial en 1570, aquella capilla había estado dedicada a la Virgen del Santo Sepulcro, pasando más tarde a dedicarse a San Blas tras su nombramiento como patrón menor. Su retablo fue costeado en 1716 por el rector D. Raimundo Morant, natural de Ibi, y construido por el artista D. Tomás Artigues. Posteriormente, en 1792, el rector D. José Ruiz, natural de Quart de Poblet, lo mandó dorar y decorar, embelleciéndolo aún más.


 
 
         En la actualidad la tradición se mantiene viva. Cada 3 de febrero los fieles continúan llevando a la iglesia los tradicionales rollos de San Blas y otros alimentos para ser bendecidos, en un gesto sencillo pero cargado de significado, pidiendo salud y protección para sus familias. Así, entre el sonido de las campanas, el aroma del pan recién hecho y la fe compartida, Castalla renueva cada año una de sus devociones más antiguas y queridas.


Día 2 de Febrero “La Candelaria”

08.00 h. toque del alba parroquia.
 
 
13.01 h. toque de Ángelus parroquia, convento y ermita.
 
 
19.00 h. primer toque a Missa.
19.15 h. segundo toque y volteo campanas pequeñas
19.30 h. tercer toque.

20.00 h. toque de Ave María  parroquia, convento y ermita.




Día 3 de febrero “San Blas”


08.00 h. toque del alba parroquia.
 
13.01 h. toque de Ángelus parroquia, convento y ermita.



17.30 h. 1º Toque a Misa Parroquia
17.45 h. 2º Toque a Misa. Volteo campanas pequeñas.

18.01 h. 3º Toque a Misa.

 


19.01 h. 1º Toque a Misa  Convento.
19.15 h. 2º Toque a Misa. Volteo campanas pequeñas.

19.31 h. 3º Toque a Misa.

20.00 h. toque de Ave María  parroquia, convento y ermita. 

 

sábado, 3 de enero de 2026

Día de Reyes "Epifania del Señor"

 



 

         El Día de Reyes o Epifanía del Señor es una celebración cristiana que conmemora la adoración del niño Jesús por parte de los Tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Este evento tiene una profunda significación religiosa, histórica y cultural en muchos países del mundo.

 

 


 

 

Historia de la Epifanía

  1. Origen Bíblico:

    • Según el Evangelio de Mateo (2:1-12), los Reyes Magos, guiados por una estrella, llegaron desde el Oriente hasta Belén para rendir homenaje a Jesús. Llevaban consigo tres regalos simbólicos:
      • Oro: Representa la realeza de Jesús como Rey de los judíos.
      • Incienso: Simboliza su divinidad y su rol como Hijo de Dios.
      • Mirra: Un aceite usado en embalsamamientos, que prefigura su sufrimiento y muerte.
  2. Significado de "Epifanía":

    • La palabra proviene del griego "epipháneia", que significa "manifestación" o "aparición". En este contexto, se refiere a la manifestación de Jesús como el Mesías no solo para los judíos, sino también para los gentiles, representados por los Magos.
  3. Evolución histórica:

    • La celebración de la Epifanía se remonta al siglo IV, siendo una de las festividades cristianas más antiguas, incluso anterior a la Navidad.
    • Originalmente se celebraba junto con el nacimiento de Jesús, pero más tarde ambas festividades se separaron.

     

     


     

Significado Religioso

  • Representa el reconocimiento de Jesús como el Salvador universal.
  • Los tres regalos simbolizan aspectos clave de su identidad: Rey, Dios y Redentor.
  • Es un llamado a los creyentes a buscar a Jesús, como los Magos lo hicieron, y a ofrecerle lo mejor de sí mismos.

 

 


 

 


 

Celebraciones y Tradiciones

   1.  Celebraciones litúrgicas:

       En la iglesia, lo celebramos con Misas solemnes, enfatizando la universalidad del mensaje cristiano.

   2. Roscón de Reyes:

       Una tradición popular en países como México, España y otras de habla hispana. Se trata de un pan dulce en forma de corona, decorado con frutas confitadas que representan las joyas de la corona.
En su interior suele esconderse una figura del Niño Jesús. Quién lo encuentra tiene la responsabilidad de organizar la fiesta del Día de Candelaria el 2 de febrero.

   3. Cabalgata de Reyes:

       En España y otros países, el 5 de enero se realizan desfiles donde Reyes Magos recorren las calles para repartir dulces y juguetes, especialmente para los niños. La más antigua de las registradas en España es la de nuestra vecina localidad de Alcoy, en la cual, la asociación de campaneros se desahoga con un magnífico volteo de campanas durante la adoración de los Magos al Niño Jesus. Muy significativa es también la que se realiza en nuestra localidad, Castalla, gracias a la asociación amigos de Reyes Magos, pudiendo definir como majestuosa la cabalgata que se realiza.
 

    4. Intercambio de regalos:

 
       Esta tradición recuerda los regalos que Reyes Magos ofrecieron a Jesús.

 

 


  1.  

Importancia Cultural

  • El Día de Reyes es un momento de unión familiar y comunitaria.
  • Para los niños, es una fecha mágica, ya que en muchos países es el día en que reciben regalos.
  • En algunos países, la Epifanía marca el final de la temporada navideña. Aunque técnicamente las fiestas de Navidad concluyen el domingo posterior a la celebración de la Epifanía, cuando la Iglesia conmemora el Bautismo del Señor. También los hay quienes desean prolongarlas más; estos se aferran al refrán que dice: "Hasta San Antón, fiestas son", en referencia a la festividad de San Antonio Abad, que se celebra el 17 de enero.

 

      En resumen, el Día de Reyes y la Epifanía son celebraciones cargadas de simbolismo que invitan a reflexionar sobre el mensaje de amor y esperanza que trae la figura de Jesús para toda la humanidad.











  Y como toda festividad las campanas lo tienen que anunciar, siendo los toques propios de este día los siguientes:








 DIA 5 DE ENERO, VISPERA


 
13:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque de ángelus.

13:02 h.   "   "   "     : Volteo menor. (4campanas)


17:31 h. Convento: 1 Toque a misa.
17.45 h.        "       : 2 º Toque a misa.
17:46 h.        "       : Volteo general.
18:01 h.        "       : 3 º Toque a misa.

20:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque de ángelus.
20:02 h.    "     "       "               : Volteo menor.
 
 (Este volteo de campanas suele coincidir en el momento de la adoración  de SS MM ante el niño Jesús, aunque algunas veces varia un poco en función a la temperatura de esa noche y por supuesto a la prisa que los Reyes tengan)







DIA 6 DE ENERO: EPIFANIA DEL SEÑOR




09.01 h. Parroquia, Convento y Ermita: Toque de alba.

09.02 h.   "   "  "    : Volteo menor.





10:01 h. Parroquia: 1 Toque a misa.
10.15 h.    "            2 º Toque a misa.
10:16 h.    "          Volteo mediana y segunda.
10:31 h.    "            3 º Toque a misa. 


11:31 h. Parroquia: 1 Toque a misa.
11.45 h.    "             2 Toque a misa.
11:46 h.    "           Volteo mediana y segunda.
12:01 h.    "             3 Toque a misa.

13:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque de ángelus.
13:02 h. " " " : Volteo menor.

20:01 h. Parroquia, convento y ermita: Toque del Ave María