viernes, 14 de agosto de 2026

San Roque Patrón de Castalla. 2026

 





La voz de la gratitud: San Roque,

 el Patrón elegido por el cielo para Castalla.

       Si el 15 de agosto el cielo de Castalla se vestía de gloria para la Asunción, el día 16 la fiesta se vuelve intimidad, memoria y una profunda gratitud. El 16 de agosto es el día de San Roque, nuestro Patrón. En este día las campanas ya no solo anuncian la majestad del cielo, sino que sostienen el canto de un pueblo agradecido que, en los momentos más oscuros de su historia, supo encontrar esperanza y protección.

 


Cuando la fe se puso en manos del destino: El sistema de "redolins". 


        Para entender la devoción de Castalla por San Roque, hay que viajar a los difíciles años del siglo XVII. Entre 1648 y 1653, cuando las epidemias de peste asolaban estas tierras y el miedo se apoderaba de las calles, el consejo de la villa decidió buscar un protector celestial, un patrón principal que intercediera por la salud de todos los vecinos. Pero la elección no se hizo al azar; se confió plenamente a la voluntad divina mediante un método tan singular como entrañable: el sistema de "redolins".

Este sistema consistía en escribir por separado el nombre de los santos a los que se pretendía elegir en un pergamino enrollado y recubierto de cera. Posteriormente se introducían en un recipiente con agua y un niño, tras dar tres vueltas y encomendarse a la Santísima Trinidad, sacaba uno y se lo entregaba a las autoridades civiles y religiosas, quienes, aceptándolo como voluntad divina, lo proclamaban Patrón. No hay constancia de los otros dos nombres que no se abrieron.

Así fue como la mano inocente de aquel niño sacó del recipiente el nombre de San Roque, convirtiendo al Santo peregrino en el guardián eterno de Castalla. Un gesto de humildad y fe que quedó grabado para siempre en la memoria de nuestro pueblo.

 

Las campanas el 16 de agosto: Un repique de protección y vida.

      En la festividad de San Roque, el lenguaje de nuestro campanario cambia de matiz. Tras la grandiosidad del día anterior, los toques de esta jornada tienen un carácter de gozo protector y consuelo. Como campaneros, sentir el ritmo de las cuerdas y el giro del bronce el 16 de agosto, es recordar que cada golpe de badajo redime la memoria de aquellos antepasados que superaron las epidemias y confiaron en la protección de su Patrón:

  • El volteo del alba: A las 8 de la mañana, las campanas despiertan al pueblo recordando que la fiesta continúa, pidiendo la salud y la bendición para todos los hogares de Castalla.

  • El volteo festivo en la Misa Mayor: A las 9.15 h. Durante la celebración en honor al Patrón, el bronce canta con alegría. La mezcla de tonos anuncia que el pueblo está de fiesta alrededor de aquel que fue elegido por la Providencia.

  • El acompañamiento solemne a la procesión: Cuando la imagen de San Roque, junto a la de la Virgen de la Asunción, sale a las calles, las campanas acompañan su paso con un volteo cadencioso y alternado, una banda sonora de bronce que parece abrazar la figura del protector contra todos los males.

     

     

 

          

 

 

Un hilo que no se rompe.

      Generación tras generación, desde mediados del siglo XVII hasta nuestros días, los habitantes de Castalla hemos seguido alzando la mirada hacia nuestro Patrón cada 16 de agosto. Y arriba, en el campanario, nosotros continuamos con la misma labor: ser los mensajeros que hacen resonar por toda la "foia" el agradecimiento de un pueblo.

Mientras el niño de los "redolins" siga vivo en nuestra memoria y el bronce continúe girando en nuestra torre, Castalla sabrá que tiene en San Roque a un patrón y en sus campanas la voz que nunca se apaga.

 

 

 

 

 

La fiesta popular. 

      Junto al volteo de los bronces y la solemnidad de los actos religiosos, la devoción popular cobra también vida en el palpitar festivo de nuestro casco urbano. Desde tiempo inmemorial, es costumbre arraigada en el corazón de Castalla la tradicional suelta de vaquillas por las calles centrales de la población en honor a San Roque; un festejo popular donde la valentía, el júbilo y el espíritu de comunidad se entrelazan al paso de las reses. En este año 2026, del 12 al 16 de agosto, el entramado histórico de nuestro pueblo volverá a vestirse de fiesta para acoger esta cita centenaria, renovando una vez más el fervor y la alegría con los que Castalla honra a su protector.

 


 

 

 

 

¡Viva San Roque!

 ¡Y que no deje nunca de anunciarlo el bronce de nuestra tierra!

domingo, 9 de agosto de 2026

La festividad de La Asunción 2026

 

 

 


 

El bronce que se eleva al cielo

 junto a la Asunción de Nuestra Señora en Castalla

       Hay sonidos que no solo se escuchan con los oídos, sino que resuenan en la memoria de todo un pueblo. Cada 15 de agosto, el aire de Castalla se llena de una vibración especial: los cinco bronces de nuestra torre despiertan con elegancia, fuerza y solemnidad para anunciar la festividad de la Asunción de Nuestra Señora a los cielos. Para nosotros, los campaneros, no es un día cualquiera en el calendario; es el momento en el que las campanas dejan de ser simples instrumentos de metal para convertirse en la misma alma de la fiesta, impulsando con sus volteos la mirada de todo el pueblo hacia el cielo.

 


 

 

  

 

Un viaje en el tiempo: De Jaime I al nuevo templo parroquial

         Hablar de la Asunción en Castalla es desdibujar el velo de nuestra propia historia. La devoción a la Virgen bajo esta advocación no es un capricho reciente, sino una raíz profunda que se hunde en el pasado medieval de nuestra comarca.

Tras la Reconquista impulsada por el Rey Jaime I, esta zona adoptó con fervor la dedicación a Santa María, bajo la advocación de la Virgen de la Asunción, consagrando el primer espacio de culto bajo su protección materna (la actual ermita de la Sangre). Aquellos primeros tiempos marcaron la identidad espiritual de Castalla, ligando el destino del municipio al patrocinio mariano.

Sin embargo, la historia de los pueblos nunca es lineal. Al llegar el siglo XV, la dedicación parroquial sufrió un giro al sustituirse el patronazgo de la Asunción por el de la Natividad de la Virgen. No fue hasta el siglo XVI, con la construcción y consolidación del nuevo templo parroquial, cuando la comunidad decidió dedicar el templo restableciendo y recuperando oficialmente la festividad y devoción a la Asunción de Nuestra Señora en el corazón litúrgico de la población.

Desde entonces, esta celebración ha logrado mantenerse viva en los muros de la parroquia y, sobre todo, en lo más alto de su campanario, contando incluso con dos campanas dedicadas a esta advocación mariana.

 

  

 

El lenguaje del bronce: El volteo en el día de la Asunción 

       Si la Asunción representa el misterio del tránsito y elevación de la Virgen en cuerpo y alma hacia los cielos, ¿qué mejor metáfora para expresarlo que el volteo de una campana? La física del propio instrumento parece imitar el dogma: el bronce gira, se eleva, supera la gravedad y parece lanzarse al firmamento en un movimiento perpetuo. En su descendimiento simula la Dormición de la Virgen y en su elevación, su Asunción.

En el lenguaje campanero de Castalla, los toques de este día no son un mero acompañamiento; son el hilo conductor de la jornada:

  • Los volteos de víspera, a mediodía y al atardecer: Al caer el día, ya nos ponen en antecedentes de lo que estamos comenzando a celebrar.

  • El volteo del alba: Los primeros toques matutinos rompen el silencio del verano. Son volteos rítmicos y cortos que alertan al pueblo, avisando de que ha llegado uno de los días más grandes.

  • El volteo general de la Misa Mayor: Es el momento solemne. Cuando las campanas giran a una, combinando los tonos graves de las más grandes con el repique vivo de las menores, la acústica del campanario abraza a todo el casco urbano. Es un diálogo entre la torre y las calles.

  • Acompañamiento a la procesión: Cada giro de campana acompaña el paso de la imagen junto a la del Patrón San Roque, marcando el ritmo de la fe popular con una cadencia solemne y festiva a la vez. (Este año será celebrada el siguiente día 16)

     

      

     

La pasión de mantener viva la tradición

         Ser campanero en Castalla el 15 de agosto implica sentir en los brazos el peso de los siglos y en el pecho la fuerza de la tradición. Tocar las campanas no es solo ejecutar una técnica de volteo; es mantener viva una forma de comunicación ancestral que sobrevivió a los cambios de los siglos, a los cambios de advocación y a las transformaciones sociales y culturales.

Mientras el bronce continúe girando sobre el cielo de Castalla cada festividad de la Asunción, sabremos que la historia de nuestro pueblo sigue sonando alta, clara y con la misma fuerza con la que resonó por primera vez hace más de siete siglos.

 

¡Que el volteo de nuestras campanas continúe elevando la fiesta y la tradición de Castalla hacia lo más alto!

 

 


viernes, 24 de julio de 2026

Santiago Apostol 2026

 

Santiago Apóstol en Castalla:

 El arte de rendir banderas y el Ofrecimiento de las fiestas

     El 25 de julio España entera celebra la festividad de su patrón, Santiago Apóstol. El estallido de júbilo, los cohetes y el volteo de campanas se extienden desde la catedral de Compostela hasta el último rincón de nuestra geografía. Sin embargo, en Castalla esta fecha tiene un matiz único, arraigado en la fe, la tradición y el interés vibrante de nuestras Fiestas de Moros y Cristianos.

Aquí, el día de Santiago no es solo una mirada al patrón de España; es el momento en que nuestro pueblo se vuelve hacia su Madre y Patrona: la Santísima Virgen de la Soledad Gloriosa.

 

 

 

1. El corazón del 25 de julio: El Acto del Ofrecimiento

Mientras en otros lugares la jornada transcurre alrededor de la figura del Apóstol, en Castalla una bonita tradición fija su mirada en la Ermita de la Sangre. Históricamente, el verdadero centro del día 25 de julio es el Ofrecimiento de las Fiestas a la Patrona.

Desde tiempos antiguos, el ritual vespertino conserva una carga simbólica y emotiva difícil de igualar:

  • La Subida de Banderas: Las comparsas suben a la ermita portando las insignias que representan a todo el pueblo festero, pero eso sí, enrolladas.

  • La Presentación a los pies de la Patrona: Ante la imagen de la Virgen de la Soledad Gloriosa, las banderas se desenrollan y se presentan o rinden con respeto, devoción y solemnidad a los pies de la Sagrada Imagen. Se le ofrece el trabajo de todo un año, las ilusiones y la fiesta que está por venir.

  • El Desfile de la Alegría: Una vez concluido el acto sacro y recibida la protección de la Patrona, la contención se transforma en alegría y fiesta desbordada. Los festeros de todas las comparsas bajan desde la ermita en un desfile lleno de entusiasmo y con las banderas ya desplegadas: el sentimiento general es claro, las Fiestas Patronales (que viviremos del 1 al 4 de septiembre) prácticamente ya han comenzado.

     

     

2. Precisión histórica: Día del Aviso, Día de la Vuelta...

       En los últimos tiempos, por contagio del vocabulario festero de localidades vecinas, se oyen expresiones como "el día del aviso" (dia de l'avís), "el día de la vuelta" (dia de la volta) o incluso "el día de la bendición de las banderas".

En Castalla, referirse al 25 de julio como aviso, vuelta o bendición es desposeer al día de su sentido primigenio. La denominación genuina, histórica y propia de nuestro pueblo es el Día de Santiago (Dia de Sant Jaume) o Día del Ofrecimiento (Dia de l'Oferiment). No venimos a avisar de nada ni a hacer una simple vuelta, tampoco se "bendice" ninguna bandera, excepto si alguna comparsa estrenara una; venimos a presentar u ofrecer las fiestas.

Mantener la propiedad de nuestras palabras es la mejor manera de proteger el patrimonio inmaterial de nuestras fiestas.

 

 

3. Paralelismo: Santiago Apóstol y el Ofrecimiento a la Virgen

Existe una bonita sintonía teológica e histórica entre la figura de Santiago Apóstol y el acto que realizamos los castallenses cada 25 de julio:

Santiago y la Virgen del PilarCastalla y la Virgen de la Soledad
Petición de fuerza: Según la tradición, el Apóstol Santiago, desanimado en su predicación, recibe la visita de la Virgen en carne mortal sobre un pilar para confortarle y darle ánimos.Renovación de fuerzas: Los festeros suben a la ermita a postrarse ante la Virgen para pedir la fuerza, la unión y la bendición necesarias antes de la gran batalla festiva de septiembre.
Aparición y amparo: La Virgen se convierte en la guía espiritual del Apóstol en su empresa.Entrega de insignias: Rendir las banderas ante la Soledad Gloriosa simboliza que ningún bando (cristiano o moro) prevalece sin la protección materna de la Patrona.

      Así como Santiago encontró en la Virgen el aliento para seguir adelante, Castalla pone a los pies de la Virgen de la Soledad el esfuerzo de todo un pueblo antes de iniciar los días grandes de septiembre.

 

 

4. Sant Jaume en este 2026

       Un hecho singular tendremos en la celebración de este año. Aunque desde hace unos pocos años el ámbito festero decidió trasladar los actos de este día al sábado más próximo al día que corresponde, el calendario ha querido que este año la fiesta recaiga, con toda su esencia, en su día propio: el mismo 25 de julio.

Además, este año se da una circunstancia extraordinaria que hará de esta jornada un momento curioso e histórico. A causa de las obras que impiden el acceso a la Ermita, nuestra Patrona se encuentra actualmente en la Parroquia. Por ello, los actos de este día, en lugar de en la ermita, serán en el templo parroquial, pero con los horarios habituales, siendo los siguientes:

  • A las 09:00 h: Diana.

  • A las 12:30 h: Solemne Misa de Comparsas, donde la fe y la hermandad festera se reúnen en torno al altar.

  • A las 19:00 h: El momento cumbre de la jornada, el Ofrecimiento de las Fiestas a nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Soledad Gloriosa, donde los festeros, festeras y el pueblo de Castalla en general rendirán nuevamente su corazón y sus banderas a sus pies.

  • Desfile y baile de banderas (ballada de banderes) en la plaza del Ayuntamiento.

     

     

     

Conclusión: El vuelo que anuncia la fiesta

         Cuando la tarde del 25 de julio cae y el sonido del bronce de nuestras campanas resuena sobre los tejados de Castalla, no solo anunciamos la festividad del Apóstol. Anunciamos que las banderas se han extendido a los pies de la Virgen, que el Ofrecimiento está hecho y que la cuenta atrás para el 1 de septiembre ha comenzado de la mano de nuestra Patrona, bajando en un desfile muy alegre y vivo hasta la plaza del Ayuntamiento, donde tiene lugar la "ballada de les banderes".

¡Que el toque de fiesta nos guíe hasta septiembre!

¡Viva la Virgen de la Soledad!

¡Vivan las fiestas de Castalla!