viernes, 24 de julio de 2026

Santiago Apostol 2026

 

Santiago Apóstol en Castalla:

 El arte de rendir banderas y el Ofrecimiento de las fiestas

     El 25 de julio España entera celebra la festividad de su patrón, Santiago Apóstol. El estallido de júbilo, los cohetes y el volteo de campanas se extienden desde la catedral de Compostela hasta el último rincón de nuestra geografía. Sin embargo, en Castalla esta fecha tiene un matiz único, arraigado en la fe, la tradición y el interés vibrante de nuestras Fiestas de Moros y Cristianos.

Aquí, el día de Santiago no es solo una mirada al patrón de España; es el momento en que nuestro pueblo se vuelve hacia su Madre y Patrona: la Santísima Virgen de la Soledad Gloriosa.

 

 

 

1. El corazón del 25 de julio: El Acto del Ofrecimiento

Mientras en otros lugares la jornada transcurre alrededor de la figura del Apóstol, en Castalla una bonita tradición fija su mirada en la Ermita de la Sangre. Históricamente, el verdadero centro del día 25 de julio es el Ofrecimiento de las Fiestas a la Patrona.

Desde tiempos antiguos, el ritual vespertino conserva una carga simbólica y emotiva difícil de igualar:

  • La Subida de Banderas: Las comparsas suben a la ermita portando las insignias que representan a todo el pueblo festero, pero eso sí, enrolladas.

  • La Presentación a los pies de la Patrona: Ante la imagen de la Virgen de la Soledad Gloriosa, las banderas se desenrollan y se presentan o rinden con respeto, devoción y solemnidad a los pies de la Sagrada Imagen. Se le ofrece el trabajo de todo un año, las ilusiones y la fiesta que está por venir.

  • El Desfile de la Alegría: Una vez concluido el acto sacro y recibida la protección de la Patrona, la contención se transforma en alegría y fiesta desbordada. Los festeros de todas las comparsas bajan desde la ermita en un desfile lleno de entusiasmo y con las banderas ya desplegadas: el sentimiento general es claro, las Fiestas Patronales (que viviremos del 1 al 4 de septiembre) prácticamente ya han comenzado.

     

     

2. Precisión histórica: Día del Aviso, Día de la Vuelta...

       En los últimos tiempos, por contagio del vocabulario festero de localidades vecinas, se oyen expresiones como "el día del aviso" (dia de l'avís), "el día de la vuelta" (dia de la volta) o incluso "el día de la bendición de las banderas".

En Castalla, referirse al 25 de julio como aviso, vuelta o bendición es desposeer al día de su sentido primigenio. La denominación genuina, histórica y propia de nuestro pueblo es el Día de Santiago (Dia de Sant Jaume) o Día del Ofrecimiento (Dia de l'Oferiment). No venimos a avisar de nada ni a hacer una simple vuelta, tampoco se "bendice" ninguna bandera, excepto si alguna comparsa estrenara una; venimos a presentar u ofrecer las fiestas.

Mantener la propiedad de nuestras palabras es la mejor manera de proteger el patrimonio inmaterial de nuestras fiestas.

 

 

3. Paralelismo: Santiago Apóstol y el Ofrecimiento a la Virgen

Existe una bonita sintonía teológica e histórica entre la figura de Santiago Apóstol y el acto que realizamos los castallenses cada 25 de julio:

Santiago y la Virgen del PilarCastalla y la Virgen de la Soledad
Petición de fuerza: Según la tradición, el Apóstol Santiago, desanimado en su predicación, recibe la visita de la Virgen en carne mortal sobre un pilar para confortarle y darle ánimos.Renovación de fuerzas: Los festeros suben a la ermita a postrarse ante la Virgen para pedir la fuerza, la unión y la bendición necesarias antes de la gran batalla festiva de septiembre.
Aparición y amparo: La Virgen se convierte en la guía espiritual del Apóstol en su empresa.Entrega de insignias: Rendir las banderas ante la Soledad Gloriosa simboliza que ningún bando (cristiano o moro) prevalece sin la protección materna de la Patrona.

      Así como Santiago encontró en la Virgen el aliento para seguir adelante, Castalla pone a los pies de la Virgen de la Soledad el esfuerzo de todo un pueblo antes de iniciar los días grandes de septiembre.

 

 

4. Sant Jaume en este 2026

       Un hecho singular tendremos en la celebración de este año. Aunque desde hace unos pocos años el ámbito festero decidió trasladar los actos de este día al sábado más próximo al día que corresponde, el calendario ha querido que este año la fiesta recaiga, con toda su esencia, en su día propio: el mismo 25 de julio.

Además, este año se da una circunstancia extraordinaria que hará de esta jornada un momento curioso e histórico. A causa de las obras que impiden el acceso a la Ermita, nuestra Patrona se encuentra actualmente en la Parroquia. Por ello, los actos de este día, en lugar de en la ermita, serán en el templo parroquial, pero con los horarios habituales, siendo los siguientes:

  • A las 09:00 h: Diana.

  • A las 12:30 h: Solemne Misa de Comparsas, donde la fe y la hermandad festera se reúnen en torno al altar.

  • A las 19:00 h: El momento cumbre de la jornada, el Ofrecimiento de las Fiestas a nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Soledad Gloriosa, donde los festeros, festeras y el pueblo de Castalla en general rendirán nuevamente su corazón y sus banderas a sus pies.

  • Desfile y baile de banderas (ballada de banderes) en la plaza del Ayuntamiento.

     

     

     

Conclusión: El vuelo que anuncia la fiesta

         Cuando la tarde del 25 de julio cae y el sonido del bronce de nuestras campanas resuena sobre los tejados de Castalla, no solo anunciamos la festividad del Apóstol. Anunciamos que las banderas se han extendido a los pies de la Virgen, que el Ofrecimiento está hecho y que la cuenta atrás para el 1 de septiembre ha comenzado de la mano de nuestra Patrona, bajando en un desfile muy alegre y vivo hasta la plaza del Ayuntamiento, donde tiene lugar la "ballada de les banderes".

¡Que el toque de fiesta nos guíe hasta septiembre!

¡Viva la Virgen de la Soledad!

¡Vivan las fiestas de Castalla!