En los próximos días, Castalla se dispone a abrir de par en par las puertas de su tradición, para celebrar las fiestas mayores de Moros y Cristianos en honor a nuestra querida Patrona, la Santísima Virgen de la Soledad Gloriosa. Son jornadas de una intensidad única, días en los que el pueblo entero se viste de gala, las calles se llenan de luz, música y color, y la vecindad se reúne alrededor de un sentimiento compartido que se ha transmitido de generación en generación.
En este marco tan especial, el paisaje sonoro de nuestro pueblo cobra una vida extraordinaria: las campanas asumen un protagonismo especial. No hay ningún otro momento en todo el año en el que su bronce tenga tanto dinamismo, anunciando con cada volteo y repique el fervor y la solemnidad de estos días tan señalados.
Por todo ello, y como suelo hacer habitualmente, me gustaría ofrecer primero unos pequeños matices y pinceladas históricas sobre los orígenes de la fiesta de Moros y Cristianos y sus primeros pasos en nuestra ciudad, para describir posteriormente, con detalle, los diferentes toques de campanas que acompañarán y darán voz a cada uno de los actos que viviremos durante estos días festivos.
Contexto histórico y religioso
Las fiestas de moros y cristianos tienen su origen en la Península Ibérica y están profundamente vinculadas a la historia de la Reconquista, el proceso histórico que abarcó desde el siglo VIII hasta el XV, en el cual los reinos cristianos del norte de la península lucharon por recuperar los territorios ocupados por los musulmanes (o moros) tras la invasión de 711.
Las celebraciones de moros y cristianos surgieron como representaciones
simbólicas de las batallas entre cristianos y musulmanes durante la
Reconquista. Estos enfrentamientos tenían tanto un carácter militar como
religioso, ya que no solo se trataba de una lucha por el territorio,
sino también por la fe. Por ello, las fiestas destacan la oposición
entre dos mundos: el cristiano, vinculado al catolicismo, y el musulmán,
asociado con el islam.
Aunque
es difícil identificar una fecha exacta para el inicio de estas
festividades, se cree que comenzaron a desarrollarse en la Edad Media,
después de que los territorios cristianos se consolidaran frente a los
musulmanes. En muchos casos, estas fiestas emanaron de la celebración de
Santos Patronos o festividades religiosas, como San Jorge, quien en la
tradición cristiana fue considerado un símbolo de la lucha contra los
infieles, como queda patente en las emblemáticas fiestas de Alcoy. En
otros muchos casos este tipo de fiesta comenzó a realizarse como
agradecimiento a los Patronos por su protección ante epidemias o
calamidades.
Las representaciones teatrales y el teatro medieval
Durante la Edad Media, el teatro y las representaciones simbólicas eran
una parte importante de la vida social y religiosa. Las fiestas de
moros y cristianos se convirtieron en una forma de teatro popular, donde
se recreaban batallas, pactos de paz y conversiones religiosas. Estas
representaciones tenían un componente épico y teatral que se fue
perfeccionando con el tiempo.
El origen festivo en el Mediterráneo
Las fiestas de moros y cristianos se consolidaron especialmente en la
región del Mediterráneo, en comunidades como Valencia, Alicante y
Murcia, aunque también se encuentran en otras partes de España y de
América Latina, debido a la expansión cultural durante la época
colonial.
Estas festividades
adquirieron formas particulares según la región. En algunas áreas, las
fiestas incorporaron elementos locales, como trajes y músicas
autóctonas, así como la influencia de otras tradiciones culturales. En
algunos casos, se convirtieron en representaciones de agradecimiento por
la liberación de la dominación musulmana, como es el caso de las
fiestas en honor a la Virgen de la Asunción en Elche, donde se celebra
una batalla mítica entre moros y cristianos.
Desarrollo y evolución
Con el paso del tiempo, estas fiestas se fueron adaptando y
evolucionando, convirtiéndose en grandes eventos que incluyen desfiles,
danzas, simulacros de batallas y otras actividades, manteniendo en la
mayoría de localidades su esencia religiosa, al ser la raíz de donde
surgieron las celebraciones, con solemnes Misas, sermones, procesiones,
ofrendas florales etc.a los Patronos.
Aquí en Castalla
En Castalla, aunque no figura un registro oficial que lo certifique con exactitud, todas las pistas e indicios históricos apuntan a que el origen de estas celebraciones se remonta a mediados del siglo XVIII. Concretamente, hay que fijar la mirada en el año 1757, fecha en la que tuvo lugar la solemne subida de la Patrona, la Santísima Virgen de la Soledad Gloriosa, hacia su ermita tras cinco años de permanencia en la parroquia mientras duraban las obras de renovación de su santuario, el cual estrenaba nuevo camarín, altar mayor, retablo y sacristía. A partir del año siguiente, en 1758, se comenzó a celebrar un triduo festivo en su honor —desconocemos si con anterioridad ya se celebraba—, el cual consistía en bajar la imagen desde su ermita para celebrar al día siguiente solemnemente su festividad en la parroquia, realizando los actos de culto correspondientes y una solemne procesión y, posteriormente, la jornada siguiente, devolverla a su santuario. En aquel tiempo, lo que hoy conocemos como un festejo popular desbordante nació como un acto estrictamente religioso y de profunda devoción popular.
Este inicio puramente devocional no surgió por azar, sino como respuesta al decreto emitido tiempo atrás por el entonces prelado de la diócesis, el actual San Juan de Ribera. Su mandato era claro y tajante: las festividades dedicadas a los Santos Patronos no se debían celebrar en sus ermitas (los que estuvieran en ellas). Para dotar a los cultos de un mayor realce, solemnidad y esplendor, las imágenes sagradas se debían trasladar con antelación desde sus santuarios hasta las respectivas iglesias parroquiales.
Fieles a esta exigencia, la soldadesca de la época, junto con las cofradías y los diferentes gremios de Castalla, comenzaron a acompañar en solemne procesión la imagen de la Patrona en su traslado, dando así continuidad a este emotivo triduo festivo.
Con el discurrir de las décadas y el paso de las generaciones, aquella manifestación exclusivamente religiosa comenzó a transformarse y enriquecerse. Los gremios y las cofradías se fueron retirando de manera gradual de la primera línea de acompañamiento, mientras que la antigua soldadesca y la milicia urbana acabaron fusionándose con las primeras comparsas festeras. Fue así como la semilla devocional germinó en un espectáculo de color y tradición: se incorporaron progresivamente las comparsas, los vistosos desfiles, el estruendo de las guerrillas, las representaciones de las embajadas y, por supuesto, la música.

En resumen, las fiestas de moros y cristianos tienen sus raíces en
la Reconquista y la fusión de elementos religiosos y teatrales. Con el
tiempo, evolucionaron hasta convertirse en celebraciones populares que
se expandieron a otras partes del mundo, manteniendo su espíritu
simbólico, festivo y religioso.
Horario de toques de campanas
12.01 horas:
Toque de Ángelus en las tres iglesias
12.02 horas: Volteo general solemne "
21.01 horas: Toque de Ave María en les 3 iglesias
21.02 hores: Volteo campana ermita
22.00 horas volteo de inicio de procesión en la ermita
De 22.30 horas alternancia de volteos procesionales en la ermita y parroquia
A la salida de la Imagen de la Patrona de la ermita y llagada a la parroquia volteo general.
Dia 2 de septiembre
( DIA DEL PASSEIG Y DE LA CORONACIÓN)
08.01 horas: Toque de alba en las tres iglesias.
08.02 horas: Volteo general " " "
08.31 horas: 1r Toque misa de comparsas en la parroquia i en el convento.
08.45 horas: 2n Toque "
08.46 horas: Volteo menor en la parròquia.
Volteo general en el convento.
09.01 horas: 3r Toque.
10.31 horas: 1r Toque misa mayor en la parroquia.
10.45 horas: 2n Toque.
10.46 horas: Volteo general en la parròquia.
11.00 horas. 3r Toque
Toque i volteo a la Consagración.
Volteo General al canto del “Deu Vós Salve”.
13.01 horas:
Toque de Ängelus en las tres iglesias
13.02 horas: Volteo general solemne "
21.01 horas: Toque de Ave María en les 3 iglesias
21.02 horas:
Volteo general
A partir de esta hora volteos procesionales en la parroquia y volteo general a la salida y entrada de la Patrona.
Dia 3 de septiembre
(DIA DE LA OFRENDA)
08.01 horas: Toque de alba en las tres iglesias.
08.02 horas: Volteo general " " "
08.31 horas: 1r Toque misa de comparsas en la parroquia i en el convento.
08.45 horas: 2n Toque "
08.46 horas: Volteo menor en la parroquia.
Volteo general en el convento.
09.01 horas: 3r Toque.
10.31 horas: 1r
Toque misa mayor en la parroquia.
10.45 horas: 2n Toque.
10.46 horas: Volteo general en la parroquia.
11.00 horas. 3r Toque
Toque i volteo a la Consagración.
Volteo General al canto del “Deu Vós Salve”.
13.01 horas: Toque de Ángelus en las tres iglesias
13.02 horas: Volteo general solemne "
21.01 horas: Toque de Ave María en les 3 iglesias.
21.02 horas: Volteo general
Al finalitzar l'Ofrena a la patrona la Mare de Déu de la Soledat
Gloriosa i junt amb el cant de la Salve, volteig general en la parròquia
i en l'ermita.
Dia 4 de setembre
(DIA DE LA PUJADA)
08.01 horas: Toque de alba en las tres iglesias.
08.02 horas: Volteo general " " "
08.31 horas: 1r Toque misa de comparsas en la parroquia i en el convento.
08.45 horas: 2n Toque "
08.46 horas: Volteo menor en la parròquia.
Volteo general en el convento.
09.01 horas: 3r Toque.
10.31 horas: 1r
Toque misa mayor en la parroquia.
10.45 horas: 2n Toque.
10.46 horas: Volteo general en la parroquia.
11.00 horas. 3r Toque
Toque i volteo a la Consagración.
Volteo General al canto del “Deu Vós Salve”.
21.01 horas: Toque de Ave María en les 3 iglesias
21.02 horas:
Volteo general
A partir de esta hora volteos procesionales en la parroquia y volteo general a la salida y entrada de la Patrona.
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